# 18 Valores Centrales, el Valor Cero y el Arte de Ser un Buen Contenedor

09.06.2026

Radio Divergentes – Columna Hábitos para el Buen Vivir
Por TEG PREM · Kundalini Yoga y Astrología Védica

Hoy quiero hablar de valores, de los ejes centrales del espíritu en relaciones auténticas. En nivel dos de Kundalini Yoga, según las enseñanzas de Yogi Bhajan, estudiamos los valores como ejes centrales del humano que vive la vida desde la experiencia autosensorial y multidimensional.

Saber cuáles son tus valores centrales para vivir la vida es fundamental para muchas cosas, para vos mismo, pero también para ordenarte.

Cómo identificar tus valores centrales

Todo aquello que va fácil y fluido corresponde a tus valores centrales. Si no los tenés claros, nunca los anotaste, nunca trabajaste o nunca te autoescuchaste, puedes ver en tu realidad y darte cuenta: lo que es fácil y fluido va acorde a tus valores centrales.

Identificarlos desde lo que es real para vos, desde una experiencia que tomás o recibís primero, y aceptar esa experiencia y observarte en esa experiencia, es una forma de ir identificando ese valor.

Tenemos valores centrales formados y forjados por la infancia, cuando sos muy niño y estás construyendo tu eje de moralidad y tus principios. Y tenemos una escala de valores sociales también.

La pirámide de valores

Dentro de estos valores centrales tenemos un ranking. Este es uno, este es dos, este es tres, este es cuatro. El cuatro no puede estar por sobre el uno, y el diez no puede estar por sobre el uno.

Vos a veces en tu propia pirámide de valores te vas pisando y vas poniendo otros valores por encima. Cuando empiezan a haber necesidades, esos valores empiezan a estar en modo emergencia y el ser se pone en estado de supervivencia. Empieza a faltar el prana, la energía vital. Y todo arrancó porque vos no obedeciste un valor central.

El código de conducta y los valores compartidos

En el camino de la khalsa, que es el que sigo yo, hay un código de conducta con 52 hukams, órdenes, comandos divinos para seguir este camino dhármico de no correrte de la impecabilidad. A mí se me hizo bastante más fácil con la khalsa porque uno ya deja de preguntarse cosas. Se te acaban un poco las preguntas, esto ya está respondido en uno de estos hukams.

La sociedad, la cultura y la economía también predefinen valores centrales para vos. Mi abuela decía siempre: "Dime con quién andas, te diré quién eres." Si vos estás con personas que tienen valores similares, es más fácil. En la tradición se le llama la sociedad de los santos. No por santo con aureola, sino que comparten valores, comparten espacios comunes.

Ejercicio: hacer tu escala de valores

Hacé tu escala de valores. Poné uno, dos, tres, cuatro. Este es mi valor central uno. Este es mi valor central dos.

Si tenés pareja, se los contás. Decí: "Mira, este es mi uno, este es mi dos, este es mi tres, este es mi cuatro." El otro pone sus valores. Después, con esos dos listados, tienen que armar quince que sean comunes. Ese ejercicio en pareja, el orden de prioridades. Esos papeles son oro en polvo. Pegalos en la heladera o en la puerta del baño. Ahí tenés los valores centrales que uno tiene.

Cuando no sos coherente con tus propios valores

¿Qué pasa cuando vos no sos coherente con tus propios valores? Pasan dos cosas. Te fundís en el valor del otro. Ese es el superempático que se funde en el valor del otro y quiere compasarse al ritmo del otro y a los valores del otro. No está ni bien ni mal. A veces es más fácil reconocer los valores en el otro que verlos en mí mismo.

Cuando trabajás con alguien que tiene tus mismos valores centrales, hay sinergia y potenciación, expansión, crecemos. Cualidades de Júpiter. Por eso hoy quise venir a hablar de esto, porque Venus junto a Júpiter expande el valor. Si no sabés qué valor tenés, expande el cero. Y el cero a la izquierda no sirve para nada. El cero a la derecha sirve para mucho. Vas poniendo más ceros a la derecha, sirve para más y vas creando materialidad.

El valor cero: el amor que trasciende todo

Hay un valor que no puede nombrarse. Yo le llamo valor cero. Es un valor pristino que trasciende el tiempo, el espacio, las personas, las experiencias, tu propia vida.

El cuerpo akáshico, cuando envuelve el alma y se lo lleva para otra existencia, se lleva los registros donde el ser marcó a través de experiencias de vida que tienen que ver todas y cada una con el amor. Nadie dijo que el amor es bonito porque vivimos en el mundo de la polaridad. En la polaridad, la expresión del amor es piare, es más limitado.

Este valor central cero es Prem, como mi nombre. Ese que todavía es intocado, no manifiesto, es como el instante antes de inhalar, el instante antes incluso del momento orgásmico, ese punto anterior a lo que es. Ese es el punto del valor central número cero. Hay una fuerza intrínseca que es el amor que lo trasciende todo, que es el por y para qué de la existencia de la vida en la tierra con cinco sentidos, cinco elementos, una mente, un cuerpo.

El chanchito: el contenedor de tu experiencia

Imaginate que tus valores son un chanchito, una alcancía que contiene algo que tiene un propósito. Este es el chanchito para las vacaciones, este es para los estudios, este es para los gastos. Si no le das valor realmente a ese contenedor, si no lo ritualizás como algo importante para vos, no funciona.

Con tu moneda va lo que los yoguis llaman a bhavana, una intención devocional. Incluso a veces va con un rezo. Lo soltás y lo dejás ahí, que se almacene, que se guarde, que se contenga.

Si el chanchito está roto, se pierde lo que tiraste, tanto tu intención como tu moneda. ¿Y qué es un chanchito roto? Un cuerpo corrupto que no puede ser capaz de contener la experiencia, y una mente que no puede ser capaz de sostenerse en el presente y en la observación.

Un buen maestro es un buen contenedor tanto de su propio ser como de las experiencias de los otros. Las madres somos altos tachos de compost. Somos altos contenedores.

Aprender a recibir

El primer desafío es saber poner las manos como mendigo y saber recibir. Una vez que sabés que tu chanchito está bien, que lo limpiaste un poco, que lo dejaste bonito sin tanto olor a chancho, tenés un tema: poner cosas ahí.

A veces hay un miedo oculto en poner porque se llena y se va a romper el chanchito. O a veces el miedo es no querer poner desde un espacio de mezquindad. Para limpiar y cuidar el contenedor existen muchas técnicas y muchas prácticas. Pero para aprender a poner, son pocas las disciplinas que lo enseñan. Quien mejor lo enseña es una madre.

Mi maestra de Reiki decía: "Hay que ir tirando semillas porque uno nunca sabe, alguna va a prosperar." Así como las vas entregando, te las vas entregando a esas semillas. Vas poniendo, vas poniendo. Esta creció, aquella creció. Después vienen otros climas cósmicos en los que ver cuáles crecieron y cuáles no.

Hay que nutrirse desde darse lo que uno quiere para alimentar su valor central. Esta es la verdadera nutrición. Alimenta mi valor central. Si no lo alimenta, no, gracias.

Sat Nam.

by Teg Prem Ji

Sobre mi

Sat naam 🙏
Soy Teg Prem Kaur Khalsa, alma devota que transforma vulnerabilidad en fuerza, inspirando mujeres hacia su maestría interior. ✨

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