13.05.2026
Radio Divergentes – Columna Hábitos para el Buen Vivir
Por TEG PREM · Kundalini Yoga y Astrología Védica
Uno de los hábitos que traigo para el buen vivir de esta semana es el uso de la compasión para sostener el estado de gracia. Venimos hablando de la palabra, de la escucha profunda, de la obediencia y de la integración.
Cuando hablamos del poder de la voz, usamos un instrumento que está dentro de nuestra cavidad y se llama lengua. Las lenguas son espadas. En otros episodios hemos hablado de las espadas con el poder del límite, de la manifestación, de la protección, del sostén, de la compasión y de la gracia.
Esta espadita hermosa impacta desde adentro hacia afuera, porque cuando hablamos, el primero que escucha sos vos.
El Poder de Escucharme a Mí Misma
Cuando quiero hablarme, tengo que elegir qué energía voy a poner en ese discurso o en esa voz para poder integrar lo que quiero escuchar. Cuando estoy en entornos y espacios, lo que escuchamos es parte también de lo que nosotros proyectamos en nuestros entornos para ser escuchados. Escucho eso que alguna vez proyecté para escuchar. Lo que aparece es parte de tu proceso y de tu gracia.
Entonces, ¿qué tiene que ver la compasión? La compasión es uno de los sutras para la era de Acuario que Yogi Bhajan marcó muy claramente. Él nos dijo que entendamos a través de la compasión o malentenderemos los tiempos. Este sutra es fundamental porque cuando escucho, tengo que escuchar desde la compasión. Escucharme a mí, porque no tengo que escuchar a nadie más cuando estoy hablando. Escucharme qué estoy diciendo y estar tranquila con lo que estoy diciendo.
Si soy auténtica, real a lo que estoy sintiendo y lo estoy pudiendo expresar con calibre, impacto y rango, lo que yo estoy escuchando es lo que quiero escuchar.
Compasión vs. Empatía en Exceso
Cuando escucho algo que viene externamente, a veces es más difícil porque no estoy comandando en esa simultaneidad el entorno que estoy creando. Pero lo que está sucediendo te lo creaste vos. ¿Quién si no?
Si me quedo en ese lugar de que fluyo, fluyo y me quedo inestable, lo que sucede es que empiezo a generar una empatía en exceso. En esa empatía en exceso se va toda tu energía y tu prana y todo. Entonces eso ya no es compasión, es empatía en exceso que roza más con la simpatía y empieza a hacer algo simbiótico, empieza a parasitar y genera una situación rara de dependencia.
Simpatía no. Empatía sí, pero si tengo la suficiente empatía y me puedo sostener en ese espacio empático, en lo que escucho, en lo que digo, en lo que pienso, en lo que recibo, en la experiencia que estoy viviendo, y busco ese para qué, puedo sostener la compasión.
Detrás de la compasión hay una virtud muy hermosa: la virtud de la madre, la misericordia, que incluye el perdón.
La Ola de la Emoción: Tres Opciones
La emoción es como una ola. Sube hasta arriba. Cuando está la ola ahí arriba, si vos te tirás, te revuelca, te hace un desastre. Si entrás en ese momento, vas a entrar en conmoción y te va a revolver la ola. No pasa nada, te ahogás un poco, te levantás y salís. Si sos de verdad auténtica y de corazón, no va a pasar nada. Somos humanos y lo mejor que tenemos es el corazón.
Cuando está la cresta y la emoción, se detonaron las hormonas en el cuerpo. Tenés tres alternativas.
La primera es abrir la tapita de la olla a presión y que salga un poco. Acomodás un poco y va saliendo despacito. Hay que tener cuidado cuando vas levantando.
La segunda opción es un pranayama, respirar. Cuando activaste todas las hormonas de tu cuerpo, tu cuerpo se puso en sistema de estrés. Está preparado para correr, atacar o huir. Esos son los tres puntos del estrés: ataque, pelea y parálisis. Cuando la hormona se activó, estás en la cresta de la ola. Una de esas tres tenés que activar o activás un pranayama. La respiración de fuego me ha salvado de muchísimas cosas. Respiras para generar ese uso de energía extra que el cuerpo hizo para que vos pases el momento de la crucifixión.
La tercera opción: si en la cresta de la ola agarrás ese fuego y lo llevás a tu Nabhi, al punto del ombligo, y lo guardás. En lugar de chocar contra la ola, te surfeas la ola. Bajás esa energía y no la perdés. La almacenás para una situación que requiera esa fuerza energética. La usás en un momento y en un lugar que sea elevador para vos y para todo el entorno. Eso es usar la pasión como el Cristo.
El Límite desde la Compasión
Ser compasivo o empático tampoco es ser un… llega el límite. El uso de la voz con gracia, con compasión, sostenido. Sí, esto sí, esto no. Gracias, me retiro.
Hay un arte marcial con espadas que se llama Gatka. A veces el límite requiere que vos estés haciendo barreras. Cuando bailamos Gatka, a veces estamos en la espera y atentos. Si te metés en ese campo, te rebanan. Hay una protección acá del corazón. Pero estás quieto, no estás atacando ni defendiéndote, estás en el espacio de observación.
Hay otros movimientos en los que estamos entrenados en los que estás haciendo un campo que se llama Sodarshan. Ese campo es un campo electromagnético a partir del cual nadie se puede acercar a ese espacio. A veces es necesario porque los lugares a donde entramos, a donde estamos, requieren que ese campo electromagnético esté así. O la persona o el vínculo que tuviste con esa persona necesita esa realidad o el momento o la situación en particular. No es que seas malo, es que necesito cuidarme.
Cuando un Registro Antiguo te Contrae
Ayer me pasó algo que me llevó de vuelta a un pasado que me había dolido. Fue un movimiento tonto, una salida abrupta de un Zoom, y me llevó a una situación que había vivido muy fuerte y muy dolorosa. Pude desde la contemplación y la presencia energética sentir que todo mi campo áurico se contrajo. Me movió y encima estaba en una situación que tenía que sostenerme porque no me voy a caer en ese momento.
Ahí es donde vos tenés esa elección. Si no estás en presencia y en conciencia, te quedás pegado al registro anterior. Tuve que afrontar y atravesar esa situación y volver con la respiración a expandir el campo áurico y a sentir que esa calma no es quietud. La calma no es quietud, sino que es atravesar con un espacio de desapego y distancia a la situación, como si estuviésemos observando desde otro lugar.
Expandí el campo de vuelta. Me corrí, me observé que estaba viviendo esa contracción, me salí para observarme y volví. Cuando volví, empecé a respirar y a crear hoy un nuevo registro en base a experiencias positivas.
El pasado ya no existe. Busquemos una experiencia positiva para poder anclarnos en una realidad que nos permita volver a expandirnos.
Cómo Pedir Atención desde la Compasión
En el instante siguiente en que pude, hablé. Usé la voz desde la compasión y desde el amor para pedir atención. Esto detona en mí un dolor antiguo. Por favor. No son ustedes, no es la situación. Me transporta a algo que no tengo cerrado y que se me manifiesta claro. Por favor, sé paciente en este espacio porque estoy haciendo lo que puedo. Soy humana y es mi proceso. Hago lo que puedo y mi corazón tiene que ir lento para poder resistir. Vos podés ayudarme con esto.
Ese límite que usa la palabra, la voz, sale con amor, se manifiesta con compasión.
Sat Nam.
by Teg Prem Ji

Sobre mi

Sat naam 🙏
Soy Teg Prem Kaur Khalsa, alma devota que transforma vulnerabilidad en fuerza, inspirando mujeres hacia su maestría interior. ✨

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